Entender el problema es el primer paso para resolverlo. Al igual que existe la cinofobia en humanos (el miedo irracional a los perros), nuestros peludos también pueden desarrollar miedo a otros animales, espacios desconocidos o estímulos sensoriales concretos. Sin embargo, cuando hablamos específicamente de ese pánico inicial ante lo nuevo, hablamos de una reacción natural de supervivencia que podemos modular.
Recuerdo la sensación de nerviosismo y emoción al entrar en el zoológico con mis amigos. Habíamos planeado visitar la sección de animales domésticos, donde podrían interactuar con diferentes especies de animales. Sin embargo, cuando llegamos a la zona de los perros, sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Nunca había interactuado con un perro antes, y la idea de acercarme a uno me hacía sentir incómodo. Primera vez con un perro por miedo. zoo - Podcast en iVoox